Por Verónica Martínez-Gallegos
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¿Qué pasa cuando le dices a Dios que sí? Lo que he escuchado en respuesta a esta pregunta es: ¿cómo le voy a hacer si le digo a Dios que sí? Recuerdo esta frase como si estuviera escrita en mi mente y corazón ya que Dios la usó para llamar mí atención hace mucho tiempo. Esta fue la frase con la que respondí al llamado de Dios al ministerio a los 19 años. Cuando el predicador hizo la invitación repitió esa frase con un énfasis especial. Escuché al predicador hablar con una seguridad de su propia experiencia de vida: “El cómo es de Dios, el sí es tuyo.”
Recientemente el ministerio de mujeres de la iglesia a la que pertenezco estudiamos el libro de Kay Warren, Una Entrega Peligrosa: Lo que sucede cuando uno le dice que sí a Dios. Kay relata su caminar como líder y todo lo que ha vivido desde que le dijo a Dios que sí. Leer este libro es de alto riesgo. Si decides leerlo serás confrontada con tus privilegios, miedos, prejuicios y humanidad. Pero también, serás invitada a tener una experiencia única y muy personal.
Han pasado tres décadas desde que le dije a Dios que sí. Así como el predicador habló con tenacidad y convicción de que en su vida Dios se había encargado del cómo, así ha sido conmigo. Hoy puedo decir con el mismo énfasis, el cómo es de Dios. El ir al seminario fue mi primer cómo. Todo lo demás es historia.
Estimada líder, no sé a qué te está llamando Dios. Lo que puedo asegurarte es que Dios tiene un plan de bien para ti, no de mal (Jeremías 29:11). Quizá, así como Kay, Dios te está llamando a salir de tu zona de comodidad a servir a un grupo especifico de personas. Todas las personas tenemos un propósito de vida, con experiencias de vida únicas, con habilidades y dones espirituales (1 Pedro 4:10). Tú tienes una forma única de ser y liderar que Dios puede usar sobrenaturalmente. Pero el sí en respuesta a ese llamado especifico de Dios a tu vida, te corresponde sólo a ti.
Nos preocupa el cómo vamos a llevar a cabo dicho llamado y eso es normal. Yo me lo pregunté. ¿Cómo voy a ir al seminario? Soy tan joven, no tengo dinero. ¿Quién me va a apoyar? En menos de dos meses Dios no sólo me dio para mi primer semestre de colegiatura. Me dio hasta la maleta donde poner mi ropa para embarcarme en ese viaje sin retorno. Así es Dios de especial. No terminaría de contar todo lo que Dios ha provisto en mi vida. Dios sólo esperaba de mí el sí, sí estoy dispuesta a ir a donde tú me llames. Se que puede ser aterrador. No te estoy diciendo que tienes que dejarlo todo e irte lejos como yo. Sólo que le confíes a Dios su proceso en tu vida.
La vida de Ester nos muestra a un personaje bíblico que respondió al llamado de Dios. Ella pudo haber dicho que no a la invitación de Dios. De hecho, su tío Mardoqueo se lo advirtió. “Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otro parte…” (Ester 4: 14a). De no haber respondido Ester sí, se hubiera perdido de la bendición de ser el instrumento divino que Dios tenía para salvar a su pueblo.
Otro personaje bíblico que nos muestra el cómo de Dios, fue María la madre de Jesús. ¿Qué hubiera pasado si ella hubiera respondido no? Dios hubiera buscado a alguien más.
De igual manera, Dios tiene una tarea específica para ti que nadie más puede hacer sino tú. ¿Qué le responderás? ¿Para qué crees que Dios te ha invitado a ser parte de este movimiento de CLLI? Acaso no es tu participación de este programa ya un sí. Ahora, espera lo que Dios hará en respuesta a tu sí, y confía que Dios tiene el cómo.

La Reverenda Verónica Martínez-Gallegos, M.Div., BCC, es capellana y educadora certificada ACPE. Además, sirve también junto a su esposo, quien es pastor titular de la Iglesia Bautista La Voz de La Esperanza en Charlotte, Carolina del Norte, y colabora en el CLLI en diferentes puestos: Miembro del consejo directivo, facultad y coordinadora del CLLI en Carolina del Norte.