¿Propósitos de Año Nuevo o Vida Abundante?

Por: Marcela Ordaz

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Casi todo el mundo tiene propósitos para el año nuevo. Como un nuevo comienzo, es un momento para hacer un balance de la vida y establecer metas o resoluciones específicas que nos ayudarán a alcanzar nuestros objetivos en este año nuevo.

En general, los propósitos más populares son la pérdida de peso, comer saludable, viajar, saldar deudas, aprender un nuevo idioma, leer más, hacer deporte, encontrar pareja, un mejor trabajo, dejar vicios, o para las personas más disciplinadas: leer la Biblia en un año.

Sin embargo, esta tradición de propósitos de año nuevo viene con sus desafíos.

¿Te ha pasado que llega el final del día y parece que no lograste nada? ¿O bien, que pasan semanas y sientes una frustración de no haber completado proyectos? ¿O que llega el principio de un año nuevo y no cumpliste los “propósitos de año nuevo” del año anterior?

Y al empezar este año 2023 vuelve otra vez la arrasante tradición de ponerte propósitos de año nuevo. He estado allí. Se siente cómo los días pasan y que no lograste nada. Y al final del día, estás exhausta.

Pero, ¿y si te dijera que hay una manera de no solo de seguir estas resoluciones populares de año nuevo sino también de tener una vida abundante?

¿Cómo se logra esto?, te preguntarás. Te invito a explorar algunas de estas formas conmigo.

Jonathan Murcia describe en su página de Facebook: “Una vida de abundancia no es una vida solo llena de riqueza material. Sino una vida llena de la gracia de Dios y en el crecimiento del conocimiento de nuestro Señor Jesucristo”.

La palabra de Dios ofrece una gran variedad de ideas que nos inspiran a vivir una vida en abundancia, mucho mejor de la que nosotros podamos planear o imaginar. Jeremías 29:11 afirma: “Yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza”.

El capítulo cuatro de la carta a los Filipenses (TLA) ofrece también instrucciones que podemos tomar como parte de nuestros propósitos, los cuales nos llevarán a vivir una vida abundante:

  • “¡No dejen de confiar en el Señor Jesús!” (V. 1).
  • “¡Vivan con alegría su vida cristiana!” (V. 4).
  • Que todo el mundo se dé cuenta de que ustedes son buenos y amables” (V.4).
  • No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y entendimiento de los que ya son de Cristo” (V. 6-7).
  • “Piensen en todo lo que es verdadero, lo que merece respeto, lo que es justo y bueno, en lo que es agradable y merece ser alabado” (V. 8).
  • “Practiquen todas las enseñanzas que les he dado” (V. 9).

Y brilla el verso 19 diciendo: “De sus riquezas maravillosas, mi Dios les dará, por medio de Jesucristo, todo lo que les haga falta”.

Además de la biblia, existe literatura cristiana que también nos ofrece formas de vivir una vida abundante. Rick Warren en su libro, Una vida con propósito, sugiere lo siguiente:

  • Fuiste planeado para agradar a Dios. Desarrolla tu amistad con Dios. Hazte su mejor amigo. Con esto harás sonreír a Dios.
  • Fuiste hecho para la familia de Dios. Tienes un lugar al cual pertenecer, cultiva la vida en comunidad y restaura el compañerismo. Cuida tu iglesia.
  • Fuiste creada para ser como Cristo. Crece, transfórmate y derrota la tentación. Toma el tiempo necesario para cultivar esto.
  • Fuiste formada para servir a Dios. Acepta la tarea, usa tus herramientas, fortalece tu mentalidad de servicio y permite que Dios se manifieste en tus debilidades.
  • Fuiste hecha para una misión. Comparte el mensaje de tu vida, equilibra tu vida, quita la envidia y las ganas de complacer a otras personas.

Siempre es bueno recapitular un poco cuando nos sentimos perdidas o cuando experimentamos momentos de estancamiento.

Recientemente leí en un artículo del New York Times que tendemos a pensar en el lavavajillas como un lugar peligroso para objetos delicados. Sin embargo, los fabricantes de las copas de vino más delgadas y caras recomiendan ponerlas en el lavavajillas en lugar de lavarlas a mano. La razón: Es más probable que se rompan o se lastimen si son golpeadas contra el fregadero o si se aprietan al ser talladas con jabón.

Si las instrucciones de las copas delicadas dicen que debemos usar el lavavajillas, ¿por qué forzosamente quieres lavarlas a mano? ¿Crees que tus propios métodos son mejores que las instrucciones originales?

Si la palabra de Dios dice más de una vez que sus planes siempre serán mejores que nuestras propias decisiones, ¿por qué insistir en hacerlo a nuestra manera? Proverbios 16:9 dice: “El ser humano proyecta su camino, pero es el Señor quien dirige sus pasos”

¿Qué tal si planeamos nuestro futuro enfocándonos en el propósito de Dios para nuestra vida, manteniendo salud espiritual, mental y física?

Tal vez eres como yo, y no hiciste una lista de propósitos de año nuevo. Entonces, te propongo que apliques el método CREA (Continuar, Resolver, Evitar y Afrontar):

CONTINUAR: Ve a tu celular y toma unos minutos para ver todas las fotos que tomaste en el año pasado. Revisa qué momentos disfrutaste, cuáles te hicieron sonreír, en pocas palabras qué momentos quisieras repetir. Elige uno y busca repetirlo de nuevo.

RESOLVER: Piensa por un momento que te queda un año de vida. ¿Qué te falta resolver? Resuélvelo.

EVITAR: ¿Piensa en una cosa que te hará una mejor persona si la evitarás, por ejemplo, algo que te haría más saludable o más? Entonces, ya tienes eso que necesitas evitar.

AFRONTAR: Elige una cosa que no has hecho por miedo, algo que definitivamente hay que afrontar. Defínelo y afróntalo.

Tal vez será más sencillo si pones metas cortas y alcanzables. También puedes dividir estos objetivos en partes más pequeñas, y así será más posible que puedas lograrlos. Comienza con algunos pequeños pasos, tal como decidir no tomar refresco o llamar a tu ser amado más seguido.

Es común sentir miedo cuando se inicia un proyecto nuevo, pero también es normal sentirse emocionada y esperanzada. Comenzar siempre es el primer paso para alcanzar tus metas. Si te sientes estancada este año nuevo, tal vez sea hora de dar un salto de fe y establecer algunas metas, ¡a partir de ahora!

Dios nos invita a vivir de acuerdo a sus planes y a probar la vida abundante que ofrece. Aceptemos la invitación, llenas de emoción y esperanza.

            “Mis planes no son sus planes, mi proyecto no es su proyecto —oráculo del

            Señor—. Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así se alzan mis proyectos

            sobre los de ustedes, así superan mis planes a sus planes” (Isaías 55: 8-9 BLPH).

Marcela Ordaz, una profesional en el área de Comunicación Organizacional, ha trabajado como líder internacional dirigiendo la Expo Industrial FABTECH México por los últimos 15 años. Es Graduada de CLLI y actualmente forma parte de la junta directiva de CLLI y es parte del equipo de liderazgo de CLLI Monterrey. Además, Marcela ha servido como líder en diferentes ministerios por los últimos 25 años en Monterrey, México.

Bienaventurada la que creyó: Elisabet, María y un Año Nuevo

Por: Carolyn Porterfield, Mónica Salinas y Nora O. Lozano

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El primer capítulo de Lucas describe dos narraciones fascinantes que tradicionalmente han sido reconocidas como las historias de “La Anunciación” y “La Visitación”.

En la primera, el ángel Gabriel se le aparece a María para darle la noticia de que se convertiría en la madre de Jesús. Siendo virgen y desposada con José, uno puede imaginarse cómo se sentiría María con esta noticia. A manera de invitarla a creer en lo que iba a pasar y en la importancia de su hijo para la humanidad, el ángel también comparte que Elisabet, la que era estéril y ya avanzada de edad, también está embarazada con un hijo especial. (Lucas 1:26-38).

Se deduce también de la historia que nadie más fue testigo del encuentro entre el ángel y María. Por lo tanto, después de que el ángel la deja, María queda embarazada y con una historia que contar que es casi imposible de creer.

La segunda historia describe cómo María, después de recibir la noticia, se apresura a visitar a su pariente Elisabet (Lucas 1:39-45). Quizás fue para corroborar lo que el ángel le había dicho, o para encontrar algún refugio, apoyo y aliento. Al llegar, Elisabet la saluda con estas palabras: “Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor” (Lucas 1:44-45).

Ambas historias involucran a mujeres que creyeron en las palabras, planes y promesas de Dios para ellas y sus hijos, Juan y Jesús. Una, por mucho tiempo quiso estar embarazada, pero reconoció que Dios tiene sus propios tiempos. La otra, probablemente no quería estar embarazada, pero aceptó con buena disposición los planes de Dios para ella.

Estas dos mujeres se convierten en nuestro ejemplo por la manera en que abrazaron los planes y las promesas de Dios. Ellas confiaron en la sabiduría y los designios holistas de Dios, y nos invitan a hacer lo mismo. A manera de explorar más a fondo esta idea de creer en los planes y promesas de Dios para nosotros, especialmente a la luz del año nuevo, dos miembros de la comunidad del Instituto Cristiano para Líderes Latinas (CLLI por sus siglas en inglés) compartieron estas reflexiones:

Carolyn Porterfield:

Una adolescente vivía de acuerdo a las costumbres culturales y religiosas de su época. Estaba comprometida con un hombre y esperaba formar una familia. Su plan fue interrumpido por las inesperadas y trascendentales palabras de un ángel: “María, has hallado gracia ante Dios. Él te ha elegido para dar a luz a Su hijo, el Mesías”. ¿Cuál sería tu respuesta si Dios te hubiera dicho esas palabras? María se declaró sierva de Dios y se entregó a su plan, que no solo cambiaría su vida sino también la nuestra.

Proverbios 16:9 dice: “En su corazón el hombre planea su camino, pero el Señor establece sus pasos”. Al igual que María, todas las personas tenemos planes para nuestras vidas. Pero, ¿y qué si Dios interrumpe tu plan con revisiones y cambios? ¿Qué pasa si Dios te desafía a apuntar más alto e ir más lejos de lo que jamás pensaste que podrías? ¿Confías en Dios para que dirija tus pasos, aunque el camino sea difícil y costoso?

Sé por experiencia propia que los planes de Dios son mucho mejores que cualquier cosa que se te pueda ocurrir. Avanza. Da ese primer paso. Mientras lo haces, escucha las mismas palabras que el ángel le dijo a María: “No temas”.

Mónica Salinas:

El hecho de que el magnífico y glorioso Dios de la Biblia nos haya dado tan grandes y maravillosas promesas en su palabra, no deja de asombrarme. Efesios 1:3 dice que: “Él [ya] nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”. ¿Qué implica esto? Quienes hemos creído en Cristo disfrutamos cada día de bendiciones que solamente podemos calificar como celestiales. Esas bendiciones son el amor de Dios, su perdón, compasión, misericordia, paciencia, bondad, paz, fortaleza y muchas otras bendiciones que tal vez no vemos, pero que recibimos constantemente. Algunas veces no las apreciamos, y en otras ocasiones las damos por sentadas. Sin embargo, si pensamos por un momento en cómo sería nuestra vida sin las promesas de Dios, apreciaríamos mejor esas bendiciones. 

Saber que estas bendiciones están ahí y que mi Padre celestial ya me las ha dado, me da esperanza y fortalece mi fe para mirar hacia el futuro. Porque así como ha estado conmigo amándome, perdonándome, siendo paciente, misericordioso y sosteniéndome en los momentos difíciles, continuará haciéndolo. Por eso, como Elisabet, puedo decir: “Bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor” (Lucas 1:44-45).

¿Cuáles son las promesas bíblicas que se han convertido en tu fortaleza?

No sabemos qué nos deparará el 2023. Tal vez estamos comenzando el año nuevo con circunstancias difíciles o desafiantes. Sin embargo, sí conocemos a quien tiene el futuro en sus manos. Por lo tanto, creamos con Mónica que Dios nos seguirá bendiciendo. Tal vez, como implican las reflexiones de Carolyn, tengamos que ser flexibles y estar dispuestas a modificar nuestros planes en el 2023, a fin de cumplir el plan más perfecto de Dios para nosotras.

Dondequiera que estemos en esta víspera de año nuevo, recordemos que Dios es el mismo, ayer, hoy y mañana. Mientras continuamos celebrando el milagro de la encarnación, y lo que el nacimiento, la vida, la muerte y la resurrección de Jesús traen a nuestras vidas, te invito a afirmar las promesas que Dios te ha dado en la Biblia. Para mí (Nora), la promesa a la que quiero aferrarme en este año nuevo es: “Porque yo sé los planes que tengo acerca de ustedes, dice el Señor, planes de bienestar y no de mal, para darles porvenir y esperanza” (Jeremías 29:11).

Al darle la bienvenida al año nuevo, hagámoslo siguiendo el ejemplo de Elisabet y María. Estas mujeres de fe confiaron en Dios y en sus planes. ¿Se sentían inciertas, turbadas y temerosas? ¡Por supuesto que sí! Pero también confiaban en Dios al creer que: “se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor”.

Carolyn Porterfield es miembro del consejo directivo y de la facultad del CLLI. Mónica Salinas es la coordinadora de la oficina del CLLI y miembro de la facultad. Nora O. Lozano es la directora ejecutiva del CLLI y miembro de la facultad.

Crédito arte/fotografía:

Visitation de Arte en la Tradición Cristiana (Art in the Christian Tradition), un proyecto de la Biblioteca de Divinidades de Vanderbilt (Vanderbilt Divinity Library), Nashville, TN. 

Contraseñas de Liderazgo                                                   

Por: Carolyn Porterfield

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Las contraseñas se han convertido en una parte integral de nuestras vidas. Están diseñadas para dar acceso y proporcionar protección. Se nos anima a crear contraseñas “fuertes” que tengan al menos de ocho a diez caracteres y que contengan una combinación de números, símbolos especiales y letras mayúsculas y minúsculas. ¡Te ganas el premio si puedes recordar todas las contraseñas que usas!

¿Qué contraseñas podrían ser útiles para las personas que son líderes? ¿Qué podría darles acceso a líderes potenciales? ¿Proporcionar protección para la salud y el bienestar del personal o las personas voluntarias que dirigen? ¿Guardar la unidad contra la división? Te invito a pensar en estas tres.

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Una amiga mía tiene un extraño “olfato para el talento”. Puede estar con un grupo de mujeres sólo por unas horas y discernir quién en el grupo tiene potencial de liderazgo. Luego, dedica mucho tiempo y esfuerzo a quienes están ávidas por aprender y crecer. No se sabe a ciencia cierta en cuántas mujeres ha invertido a lo largo de los años.

¿Quién reconoció tu potencial de liderazgo? Fue un profesor de seminario que vio algo en mí que yo no veía. Se convirtió en mi mentor y guía sin que yo me diera cuenta. Él me recomendó para un puesto que yo nunca hubiera solicitado, me entrenó sobre cómo hacer la entrevista y luego me instruyó mientras me preparaba para comenzar el nuevo trabajo.

Después de nueve años en ese trabajo, me ofrecieron un nuevo puesto en otro estado. Mientras me despedía, mi jefe me dijo: “Me dijeron que, si me arriesgaba contigo, no me decepcionaría, y no me he decepcionado”. ¡El riesgo valió la pena!

Ser una buscadora de talentos abre mundos de posibilidades para tu organización, iglesia o negocio, así como para aquellas personas que pueden crecer bajo tu mentoría. Ha sido un privilegio para mí ser mentora de mujeres que se han desempeñado en puestos estratégicos de liderazgo.

2ofrecerGRACIA+paciENcia

¿Cómo manejas la situación cuando alguien a quien supervisas ha cometido un error? Una contraseña útil es “ofrecer gracia + paciencia”.

Una miembro de mi equipo vino conmigo con temor y temblor y más que unas pocas lágrimas. Había cometido un gran error que involucraba miles de dólares, lo cual afectarían negativamente a los ministerios que recibirían fondos de nuestra oficina. Estaba lista para escribir un cheque de su cuenta bancaria personal para ayudar a cubrir el déficit y probablemente tenía en su computadora una carta de renuncia lista para enviarse.

Después de que pudo contarme con calma lo que había sucedido, comenzamos a buscar formas de resolver el problema que había causado su error. Tomó tiempo y sacrificio de nuestra parte, pero pudimos llegar a una solución viable. Todavía teníamos que informar a algunos ministerios sobre el déficit financiero, pero el daño no fue tan grave como parecía al principio.

Se le ofreció gracia a la miembro del equipo. La resolución del problema se vistió de paciencia. El error se convirtió en un gran punto de aprendizaje para nosotras, y establecimos nuevos mecanismos de control para garantizar que esto no volviera a suceder.

Al ejercer la paciencia y ofrecerle gracia, esta miembro del equipo recuperó su confianza y se convirtió en una pieza aún más importante del mismo. Todo mundo comete errores, incluso tú. Invertir en el crecimiento y el bienestar de una empleada generará grandes dividendos.

¡Gracias#3!!!

Mientras leía el Salmo 100 en la versión en inglés de la biblia El mensaje de Eugene Petersen, saltó de la página esta asombrosa idea que se encuentra en la primera parte del versículo cuatro: “Entre con la contraseña: ‘¡Gracias!”’

Gracias. Una simple palabra que nos saca de nosotros mismos para centrarnos en la otra persona. El salmista demuestra que “gracias” es una buena contraseña para las personas líderes. Abre el acceso a nuestro Padre generoso que nos colma de su amor. También hay algo unificador en estar juntos con corazones agradecidos ante Aquel que nos creó y nos da tantas bendiciones.

En 1863, Estados Unidos se vio involucrado en una guerra civil que estaba destrozando al país y devastando familias tanto en el Norte como en el Sur. El presidente Abraham Lincoln firmó una proclamación pidiéndole a la nación que orara para que Dios brindara su tierno y amoroso cuidado a una nación herida en necesidad de sanidad. Declaró el cuarto jueves de noviembre como el día de Acción de Gracias. En 1870, el Congreso de los Estados Unidos convirtió ese día en un día oficial de fiesta nacional.

Lincoln usó la contraseña “gracias” con la expectativa de unir a personas que estaban profundamente divididas, personas que buscaban esperanza en tiempos de desesperación. Tal vez entendió que mirar a Dios con gratitud tenía un gran potencial para crear paz en maneras que una guerra no podía.

Nuestro mundo de hoy no es tan diferente al del tiempo de Lincoln. El quebrantamiento y la desesperanza son compañeros gemelos para muchas personas. Una pandemia cambió nuestro mundo para siempre. Demasiadas vidas se ven afectadas por la violencia innecesaria. Las personas sufren desafíos económicos. Hay disturbios políticos en todo el mundo y aquí en los Estados Unidos.

Al igual que el salmista y el presidente Lincoln, entremos con gratitud a la presencia de Dios y animemos a otras personas a hacer lo mismo. ¡No podemos liderar bien separados de Él!

Comparte las contraseñas

Se nos dice que no compartamos nuestras contraseñas con otras personas porque esto puede crear serios problemas de seguridad. Las contraseñas de liderazgo son la excepción a esta regla. Las personas líderes muestran el camino, marcan la pauta y tienen el poder de construir o derribar. Necesitamos contraseñas buenas y seguras para abrir el acceso a líderes potenciales, ayudándoles a crecer y a madurar, y a proteger la unidad.

He compartido tres contraseñas contigo. Están destinadas a hacerte reflexionar sobre tu liderazgo y las formas en que puedes crecer. No te las guardes para ti. Agrega tu propia contraseña de liderazgo a éstas y compártelas libremente con otras personas.

Todas las personas líderes están en un proceso y aprenden unas de otras. Proverbios 27:17 nos recuerda que el hierro con el hierro se afila. Estamos agradecidas que el Instituto Cristiano para Líderes Latinas es un buen lugar para que esto suceda.

Carolyn Porterfield es miembro de la Facultad y del Consejo Directivo del Instituto Cristiano para Líderes Latinas. Encuentra una gran alegría en ayudar a mujeres en su crecimiento como líderes.

Equipaje Liviano

Por Alicia Zorzoli

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Hace varios años ocupé una posición en una organización cristiana que requería viajar a diferentes partes del mundo. Poco después de mi instalación en ese cargo, compré una valija bien grande para esos viajes. Esa valija gigantesca me acompañó durante todos esos años llevando todo lo que yo consideraba esencial para cumplir con mis responsabilidades. (En ese entonces las cosas eran diferentes: las aerolíneas no cobraban por despachar las valijas en los vuelos internacionales; ¡aun si despachabas más de una!).

Después las cosas cambiaron y ahora las aerolíneas cobran por cada pieza de equipaje que se quiera despachar. Esa medida hizo que cambiara mi perspectiva al viajar. No se debió únicamente al gasto en dinero, sino que, aun más importante, me hizo pensar en lo que realmente necesitaba para mi viaje y lo que era superfluo. Tengo el orgullo de decir que en mi reciente viaje de casi tres semanas a otro continente solo llevé una valija de mano, ¡y no estaba completamente llena! (Todavía no consigo llevar menos de tres pares de calzado). Puedo encontrar tres ventajas en esto: ahorré dinero, mi espalda me lo agradeció, y mi valija no se perdió.

Todo esto me lleva a pensar en la sabiduría de la Palabra de Dios en cuanto a algo similar pero mucho más importante. Tiene que ver con llenar nuestra vida de cosas superfluas y la necesidad de deshacernos de ellas. El diccionario define superfluo como “No necesario, que está de más”.

Casi sin darnos cuenta empezamos a llenar nuestros días con demasiado tiempo en las redes sociales, conversaciones vacías, compras compulsivas, gastar demasiado o cualquier otro tipo de cosas innecesarias. Podemos llegar al punto de encontrarnos rodeados de cosas superfluas que llenan nuestros espacios.  

Y algo semejante sucede en el ámbito de nuestra mente. Escuchamos voces que nos dicen qué pensar, que nos convencen de la necesidad de lograr más, o de ambicionar lo que tienen las demás personas.

El peligro es que, no solo esas cosas no son las más importantes, sino que ocupan el lugar de las que sí lo son.

La sabiduría de Dios es bien clara respecto a la necesidad de deshacernos de lo superfluo: …despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia… (Hebreos 12:1, NVI). 

Como creyentes en Cristo, esto es más importante que decidir llevar solo una valija de mano en nuestro próximo viaje. Significa liberarnos de pensamientos, objetivos, ideas preconcebidas o cualquier otra cosa que sea un obstáculo para el plan perfecto de Dios para nosotros.

Uno de los principales objetivos del Instituto Cristiano para Líderes Latinas es ayudar a nuestras alumnas a:

  • Identificar todo lo superfluo en su vida, carrera o ministerio, y decidir despojarse del lastre que nos estorba, para ser todo lo que Dios quiere que sean.
  • Evitar enredarse con ideas, enseñanzas, maneras de hacer las cosas que no coinciden con el plan de Dios y considerarlas como el pecado que nos asedia.
  • Identificar y mantenerse firmes en lo esencial, buscando la ayuda del Espíritu Santo para definir claramente el llamado de Dios para cada una, y no permitir que nadie con ideas preconcebidas las desvíe del lugar que Dios les ha dado.

Les quiero invitar a reflexionar en sus vidas y considerar las áreas que requieran el despojarse de cosas que son superfluas, para así dejar el espacio para lo que sí es importante. 

Tal vez al principio sea un poco difícil, pero tal como me pasó a mí, pronto nos daremos cuenta que es mejor viajar por la vida con un equipaje liviano, que nos permita concentrarnos en lo más importante: el plan perfecto de Dios para nosotros.

Alicia Zorzoli es maestra de la Biblia y conferencista internacional, ha publicado numerosos artículos en revistas y libros cristianos. Desde hace más de diez años sirve como profesora del CLLI.

Escuchando a las graduadas del CLLI: un verdadero regalo

Por: Nora O. Lozano y las graduadas del CLLI Monterrey

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(Picture by Elias Mayfield)

A menudo, al describir el programa del Instituto Cristiana para Líderes Latinas (CLLI por sus siglas en inglés) uso la palabra transformación. Las graduaciones son ocasiones especiales para escuchar acerca de esta transformación que experimentan las estudiantes. Quiero invitarle a que reviva conmigo lo que sucedió en la graduación del Instituto en Monterrey hace dos semanas, donde 14 estudiantes se graduaron con su certificado en estudios de liderazgo desde una perspectiva latina.

El día de la graduación, las estudiantes se reunieron temprano en la mañana para su última clase: Integración y Aplicación. Este curso ofrece la oportunidad de reflexionar en todas las clases que las estudiantes tomaron, así como en las diferentes tareas. Además, es una oportunidad para resaltar las enseñanzas principales que cada estudiante adquirió durante su tiempo de estudios.

Para mí, siempre es una experiencia conmovedora. A menudo, las estudiantes comparten con lágrimas en los ojos cómo la capacitación del Instituto, bajo la bendición de Dios, les ayudó a mejorar en las diferentes áreas de sus vidas y, por lo tanto, a experimentar una transformación significativa. Estas historias son siempre un verdadero regalo para mí, ya que me animan al servir en este ministerio.

Al escucharlas, pensé que más personas podían beneficiarse de este regalo, especialmente quienes generosamente apoyan a estas estudiantes con sus oraciones y recursos. Por lo tanto, decidí pedirles a las estudiantes si podían escribir brevemente cómo les ayudó la capacitación del Instituto. Al invitarlas a hacer esto, también les pedí permiso para compartir sus testimonios con ustedes, nuestros lectores.

Buscando una forma de organizar estos hermosos y poderosos testimonios, les asigné un encabezado que representa un valor importante dentro de la comunidad del Instituto. Si bien los testimonios han sido ligeramente editados, en su mayor parte reflejan las palabras exactas de las estudiantes.

Valentía y ánimo para continuar – Flor Julieta Cortés Coronado

“Yo pensaba que mi carrera profesional había quedado trunca desde 1998 y que no había más en lo que pudiera desarrollarme. CLLI Monterrey me permitió entender que tenía un camino sin explorar, el cual necesitaba retomar. Gracias a esto, tomé decisiones claves en mi vida, como continuar mis estudios universitarios. Al iniciar con CLLI buscaba entendimiento y lo encontré. Gracias a Dios por el programa y por cada una de las personas que trabajan en él”.

Encontrando mi voz – Marina Rodríguez

“Agradezco a Dios por la capacitación ya que fue de mucha bendición, crecimiento y aprendizaje para mi vida. Me ayudó a hacer cambios en lo personal en interacciones sociales, es decir antes era muy tímida, y hoy en día puedo tomar decisiones, dar mi punto de vista ante cualquier situación, y a su vez puedo aconsejar a mis amistades y familia. Mi vida ha sido transformada gracias al CLLI”. 

Empoderando mujeres – Anabell González

“En esta capacitación entendí que mi liderazgo en mi círculo de influencia puede ser usado para dar libertad y poder a las mujeres, iniciando desde mis hijas, mis compañeras de trabajo, mis hermanas en la iglesia, hasta en las aulas con mis alumnas. Mi deseo es enseñarles que el propósito de Dios nunca fue que las mujeres sufrieran por ser consideradas inferiores. En las Escrituras podemos encontrar muchos ejemplos sobre la gran influencia e importancia de las mujeres en el anuncio y la extensión del reino de Dios en la tierra”.

Bendecida para bendecir – Jessica Zertuche

“Dios depositó en nosotras un liderazgo que tenemos que alimentar día con día, y a través de este entrenamiento pude entender que Dios nos capacitó con muchas herramientas (clases, libros, testimonios y situaciones que encontramos) para llenarnos de poder para servir y ayudar a otras mujeres. Dios quiere que abracemos con toda nuestra fuerza la identidad de ser su hija. Como sus hijas, nos quiere mostrar y enseñar cosas para restaurar, transformar, levantar y bendecir la vida de muchas otras mujeres que Dios quiere usar”. 

Cuidado personal integral – Angélica Flores Chapa

“Aprendí a cuidar mi salud integral, a detectar cuando necesito algo, y a poner límites en cada una de mis relaciones. El elaborar mi misión personal me permitió visualizar aquellas áreas que me apasionan para trabajar en ellas, sirviendo en diferentes ministerios para la gloria de Dios”.

Relaciones significativas – Samantha Ruiz

“Cuando inicié la capacitación mi necesidad y propósito principal eran establecer conexiones. Y gracias a Dios, sí pude conocer y conectarme con otras mujeres que estaban en la misma búsqueda. Pero lo más maravilloso y sorprendente fue que Dios me llevó a conectarme de una manera más profunda con Él, y a conectarme conmigo misma. Agradezco a Dios y a todas las personas que contribuyen a este ministerio, por la oportunidad de vivir esta experiencia milagrosa”.

Ofreciendo empatía – Josefa Pacheco

“Aprendí que puedo aconsejar solo escuchando y siendo empática, demostrando a las demás personas que pueden confiar en mí, y que estoy lista para servir, sabiendo que soy usada por Dios, pero quien hace la obra es el Espíritu Santo”.

Fortaleciendo mi vida personal y ministerial – Mónica Treviño Rodríguez

“Este entrenamiento le ha dado estructura y guía a mi liderazgo, me ha ayudado a desarrollar y fortalecer mis áreas débiles e identificar talentos que desconocía. El tema del descanso siempre ha sido un desafío para mí. Las clases de salud espiritual, física y emocional me han hecho reflexionar sobre la importancia del auto cuidado. Ahora tengo una visión más amplia sobre el liderazgo. Todos los temas fueron muy relevantes, y me han hecho crecer en todos los sentidos”.

Damos gracias a Dios por todas estas historias que dan testimonio de la transformación que experimentaron las estudiantes. ¡Son realmente un regalo! Al recordar estas historias, por favor ore para que Dios siga guiando el camino personal y ministerial de estas estudiantes.

(Picture by Alberto Isaac Treviño)

 A manera de conclusión, quiero presentar un último testimonio:

Extendiendo mi panorama – Martina G. Garza Álvarez

“Esta capacitación me deja muchas cosas positivas. Me dejó disciplina, compromiso, amigas, empatía, ánimos nuevos, libertad, expectativas claras, sanidad emocional, vida equilibrada, habilidades, cambios, estrategias, experiencias, y extendió mi visión y panorama en relación a logros presentes y futuros”.

Una vez más queremos agradecer a Dios por todas sus bendiciones en la vida de estas estudiantes y del Instituto. Y muchas gracias a ustedes que nos apoyan constantemente con sus oraciones y recursos. Su generosidad nos está ayudando a transformar la vida de muchas mujeres en el nombre de Jesús y, a su vez, ellas están transformado sus familias, iglesias y comunidades. ¡A Dios sea la gloria!

Nora O. Lozano es directora ejecutiva y cofundadora del Instituto Cristiano para Líderes Latinas (CLLI), y ha estado involucrada en el campo de la educación teológica cristiana por más de 25 años.

Un Nuevo Año Escolar, Una Nueva Oportunidad Para Brillar

Por Ruth Mendoza

Traductora: Alicia Zorzoli

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Temor. Dudas. Incertidumbre. Con los horribles eventos que ocurrieron recientemente y la escasez de educadores en todo el país, el volver a la escuela se torna atemorizante este año.

Llevo veinte años enseñando, y cada año trae sus propios desafíos. Varias veces ha llegado a mi mente la idea de dejar totalmente la enseñanza. Hasta tengo una lista de razones por las cuales debería dejarla: el estrés, la gran cantidad de trabajo que traigo a casa, la falta de disciplina de algunos padres, madres y administradores, el tener que caminar sobre cáscaras de huevo cuando expreso mi opinión, la falta de seguridad física… y la lista puede continuar. Hubo momentos cuando me sentí como caminado en un desierto; cuando me abandonaron y tuve que arreglármelas sola; y hubo unos pocos momentos cuando sentí el apoyo de colegas y amigos.

Sin embargo, al recorrer los pasillos vacíos cuando va a comenzar un nuevo año escolar, no puedo dejar de pensar en los nuevos estudiantes y el privilegio que tendré de enseñarles.

Un nuevo año escolar significa una nueva oportunidad de hacer brillar la luz de Cristo en el rostro de una nueva generación. Eso no puede ocurrir si permito que las experiencias del pasado se establezcan en mi corazón y en mi mente. Al pensar en un nuevo año escolar vienen a mi mente los versículos de Isaías 43: 18, 19: “No se acuerden de las cosas pasadas ni consideren las cosas antiguas. He aquí que yo hago una cosa nueva; pronto surgirá. ¿No la conocerán? Otra vez les haré un camino en el desierto, y ríos en el sequedal” (RVA-2015). Dios nunca deja de obrar y tener un propósito más alto para nuestra vida. Los resabios del ayer siguen frescos en nuestra mente. No pretendo minimizar el dolor de las víctimas o el sufrimiento de maestros cuya salud mental ha quedado afectada por las exigencias del sistema educativo.

Sin embargo, sí quiero animar a mis maestros cristianos colegas a confiar en el plan soberano de Dios al empezar esta nueva etapa en nuestra carrera educativa. Es muy fácil perderse en la oscuridad de todo lo que está sucediendo y perder de vista la razón por la que elegimos esta carrera: ver florecer a nuevas generaciones. Permitamos que lo que nos está preocupando nos impulse a que en este nuevo año escolar brillemos con más fuerza que nunca.

Si eres creyente comprendes este concepto clave que Spurgeon presenta en Light. Fire.

Faith. Life (Luz. Fuego. Fe. Vida): “Los hijos de la luz prefieren el gozo del Señor porque encuentran que allí está su fortaleza”. No debemos permitir que la oscuridad, ni el príncipe de las tinieblas opaquen la luz que Dios instaló en nosotros a través de Cristo. Como educadores, nuestras luces pueden opacarse fácilmente cuando permitimos que la negatividad entre en nuestra vida, cundo dejamos que el estrés controle nuestras decisiones, cuando descuidamos no solo nuestras necesidades sino también las de nuestros alumnos. Todo puede volverse oscuro para nosotros cuando no mantenemos una relación saludable con Dios y con las demás personas. En la pág. 57 de su libro Be Light (Sé luz), el pastor Samuel Rodríguez comenta la cita del sermón de Spurgeon que mencioné arriba: 

Spurgeon… afirmó que la luz de Dios se refleja en nosotros cuando permitimos que la luz del conocimiento, el poder de Dios, y la belleza refulgente de la verdad brillen a través de nosotros.  Él sabía que la oscuridad siempre amenaza con meterse en nuestra vida; pero nos recuerda que quienes creen las doctrinas de la gracia y tienen el apoyo de la verdad de Dios sabrán qué son y dónde están. 

En Mateo 5: 14-16 Jesús nos hace saber claramente que somos la luz del mundo y que esa luz no puede esconderse. Debemos permitir que nuestra luz brille para que otras personas vean nuestras buenas obras y glorifiquen a nuestro Padre celestial. Quiero animarte a que consideres las palabras de Spurgeon: “Adquieran mucha luz, hermanos, y cuando la hayan obtenido, regálenla”.

Compañeros educadores: ¡Nuestros alumnos nos necesitan! Ellos necesitan luz en medio de las tinieblas con las que el mundo les seduce. Les insto a mantenerse firmes como un faro y a reflejar esos rayos de la luz de Cristo en sus alumnos. Hagan eso al impartir la gracia de Dios personificando el fruto del Espíritu que es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio (Gálatas 5: 22, 23).

Para quienes no son educadores: les ruego que oren fervientemente al comenzar este nuevo año escolar:

  • Por los maestros en su comunidad. Pidan sabiduría al tomar decisiones, paz y unidad para sus familias, y fortaleza ante cualquier lucha que estén enfrentando. Oren por los alumnos y sus familias a quienes van a servir este año. Oren pidiendo protección al manejar a la escuela y al regresar al hogar. Oren por su crecimiento espiritual.
  • Por el sistema de apoyo en la escuela. Esto incluye paraprofesionales, administradores, personal, cuidadores y padres y madres.
  • Oren pidiendo que las iglesias se ofrezcan para ayudar y llevar un programa de alcance a las escuelas en su comunidad.
  • Oren pidiendo la salvación para quienes todavía no aceptan el amor redentor de Cristo.

Al comenzar este nuevo año escolar, recibamos con gozo la oportunidad de hacer brillar la luz de Cristo ya sea sirviendo como maestros fieles u orando fervientemente por quienes están regresando este año a la escuela.

Ruth Mendoza, BSIS, M. Ed, ha sido educadora por 20 años, también se desempeña como contratista de Ministerios Hispanos para la UFM de TX (WMU of Texas). Al haber nacido en una familia pastoral, continúa sirviendo fielmente en el ministerio en el este de Texas. Ruth también fue estudiante de CLLI.

Los Sueños y Las Esperanzas Grandes Sí Se Hacen Realidad

Por Anyra Cano

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En el otoño del 2015, Rosy García viajó más de 700 kilómetros para asistir a su primera clase del CLLI en Monterrey.  Al empezar el programa de estudios, un gran sueño y esperanza crecieron en su corazón. Rápidamente compartió su sueño con la Dra. Nora O. Lozano, sobre cómo el CLLI empezaría un curso en la pequeña ciudad de donde ella venía, Metepec. Rosy estaba lista para compartir con su comunidad todo lo que estaba aprendiendo. 

Ese sueño siguió creciendo, y los planes empezaron a darse. En junio del 2018, Rosy se graduó del CLLI en Monterrey, y el 17 de agosto del mismo año, empezó el CLLI en Metepec. Un sueño y una esperanza para su comunidad estaban naciendo. Rosy se graduó de estudiante a coordinadora. Ella logró reclutar a las estudiantes, y coordinar todo lo necesario para empezar esta nueva extensión del CLLI.

Después de tres años de estudios, y uno más de espera debido a la pandemia, el 18 de junio de este año, 25 estudiantes se graduaron del CLLI en Metepec, formando así el grupo de graduadas más grande en la historia del Instituto.

El gran sueño de Rosy se convirtió también en el gran sueño de estas estudiantes, la facultad, el personal, y los y las donadores del Instituto. Para conmemorar esta ocasión, le hemos pedido a algunas de estas personas que compartan sobre el significado de esta graduación.

Rosy Garcia

Norvi Mayfield, graduada del CLLI en Texas y donadora del CLLI de Metepec, viajó con el personal del Instituto para unirse a las celebraciones de la graduación. Nos comparte: “Esta graduación es un retrato de la transformación intergeneracional que produce el CLLI en las mujeres y sus familias, y en las generaciones por venir”.

El hijo de Norvi, Elias Mayfield, amigo y donador de CLLI comparte: “Qué increíble y reveladora visita a Metepec. Doy gracias al CLLI por la oportunidad de ver de primera mano lo que han hecho para impactar las vidas de estas mujeres, sus familias y sus comunidades. Enfrentando adversidades, ellas avanzaron y llegaron a la graduación. Estoy muy agradecido de ser parte de una organización increíble que está cambiando vidas y empoderando a las líderes de hoy y mañana. Que Dios continúe bendiciendo a esta organización en su misión de formar líderes.”

Rosy García, coordinadora del CLLI Metepec y quien soñó con empezar este nuevo grupo, dice que esta graduación es: “La fe que se ve en retrospectiva. Pude ver como inicio todo el proceso y ver también el cumplimiento de las promesas de Dios. Cuando Dios pone sueños, Dios los cumple porque es fiel. Tengo mucha gratitud porque se pudo lograr a pesar de las pruebas, de una pandemia, y los cambios que llegaron. En todo Dios fue bueno”. 

La pastora Carmina Hernández compartió: “Esta graduación significa esfuerzo, perseverancia, alegría, gozo, poder y mucho amor que vi y viví a través de estos cuatro años en mis maestras. De ellas aprendí mucho de lo bueno que Dios tiene para cada una de nosotras. Un día yo dije quiero estudiar, quiero aprender. He tenido otras graduaciones, pero ésta ha sido la más emotiva, significativa, importante, bonita y muy bendecida. La disfruté en gran manera. Muchas gracias a todas mis maestras por la paciencia y sus conocimientos y a mis amadas compañeras de estudios también. Dios las bendiga mucho. Sea la gloria a Dios, a mi Señor Jesucristo, el gran Maestro de maestros.”

Raquel Perez

Raquel Pérez expresó: “Renovando con una nueva perspectiva mi servicio a Dios y equipándome en áreas estratégicas y necesarias para continuar sirviéndole con excelencia”.

Christine Villavicencio, quien es doctora en medicina y quien no conocía a nadie en el grupo al comenzar, da testimonio del significado de esta graduación: “Agradecimiento, superación, y crecimiento personal. Estas tres palabras vienen a mi mente cuando pienso en mi graduación. El simple hecho de haber sido aceptada en el diplomado de liderazgo llenó mi corazón de entusiasmo y curiosidad. Una vez iniciado el curso, el conocer a tan increíbles mujeres y sus historias no sólo reafirmó el gozo en mi corazón, sino que llenó mi alma de amor, empatía, y fuerza. Y a lo largo de las clases, aprender a escuchar la palabra y a leerla, a interpretar cada pasaje de la biblia desde un punto de vista de una mujer latina me llevó a estar mucho más cerca de mi espiritualidad y a crecer aún más en mi fe. Llegar a la meta, a la graduación misma fue un gozo absoluto.  Darme cuenta de que era posible completar un diplomado y cumplir con los requisitos para graduarme me empujó a ser una mejor persona, una mujer de fe, fuerza y amor. Me lleno de esperanza, al saber que, si mis compañeras y yo logramos no sólo graduarnos, sino muchas emprender ministerios que ni siquiera se imaginaban, entonces también muchas otras mujeres lo pueden lograr. 

La pastora Lourdes Rodríguez dice: “Le doy gracias a Dios por lo que ha permitido hasta este tiempo de graduación en el CLLI, ya que todo lo que nos hace crecer en fe, conocimiento y en práctica del ministerio nos fortalece como mujeres personal y corporativamente en el Instituto. Es una forma en la que actualmente nuestro Dios está capacitando a mujeres para un liderazgo más eficaz, al cumplir el ser restauradas para restaurar a otras mujeres”.

Romy García, quien a través de sus estudios en el CLLI fue inspirada a regresar a la Universidad y está muy cerca de graduarse de su licenciatura, nos comparte: “Esta graduación es evidencia de que con Dios soy capaz y puedo alcanzar metas, puedo esforzarme y comprometerme y Dios me acompaña y me da sabiduría. Significa que Dios tiene planes para mi vida, el pasado no me define, Dios siempre me lleva a más”.

Durante el culto de graduación, la Dra. Nora O. Lozano, Directora Ejecutiva del Instituto, compartió con las graduadas que: “La educación y los efectos de ésta son una bendición de Dios, un regalo de Dios. Y cómo, siempre que una persona en la Biblia recibía una bendición era para bendecir a alguien más”. Con esto, la Dra. Lozano estaba animando a las graduadas a ser de bendición al colaborar uniéndose al trabajo transformador que solo Cristo puede efectuar en nuestras vidas, familias, iglesias y comunidades.  

El CLLI como instituto ha sido bendecido a través de esta graduación y de las vidas de las estudiantes, las coordinadoras, la facultad, las miembros del consejo directivo, el personal y los donadores y donadoras. Todas estas personas son un regalo para el instituto, y nos bendicen con su apoyo, dedicación y compromiso, de tal manera que podemos dar testimonio, junto con Rosy García, de que en el nombre de Dios los sueños y las esperanzas grandes, sí se hacen realidad.

Anyra Cano es la Coordinadora Académica del Instituto Cristiano para Líderes Latinas, Ministra de jóvenes de la Iglesia Bautista Victoria en Cristo en Fort Worth, TX y Coordinadora de las Mujeres Bautistas en el Ministerio de Texas.

¿Estás lista?

Por: Claudia Cano

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Mi experiencia del sábado 3 de agosto del 2019 cambió mi vida profundamente. Al comienzo de la semana perdí a mi madre por cáncer y, al final de la semana, fui víctima del horrible tiroteo masivo en el Walmart de El Paso donde murieron 23 personas y 22 más resultaron heridas.

Mientras me preparaba para salir de la tienda con mi esposo y mi suegra, me detuve para usar el baño. Una mujer entró corriendo al baño y gritando: “Hay un señor con una pistola”. Los disparos resonaron dentro del baño, un sonido que nunca olvidaré. Llamé a mi marido. Me dijo que me quedara en el baño. Él recogió a su madre y la llevó a la parte trasera de la tienda, antes de volver adentro y encontrarse conmigo en el baño. Gritó mi nombre. Estaba tan agradecida de que estuviera vivo. Me preguntó si estaba lista y me dijo que me tapara los ojos y lo siguiera. Al salir del baño, el olor a pólvora era muy fuerte. El horrible panorama quedará impreso en mi mente por siempre. Sin darnos cuenta de la ubicación del tirador, mi esposo me guió a través de la tienda. Nos movimos estratégicamente, tratando de salir.

Ya estando afuera y a salvo, vimos a un empleado de Walmart que gritaba que alguien necesitaba ayuda. Instintivamente, corrí de regreso al interior, de donde solo unos segundos antes estaba huyendo del peligro. Encontré a una mujer en el suelo, con varios balazos y llorando por su esposo e hijos. Sus gritos aún resuenan en mis sueños. Le presté ayuda e intenté levantarla, pero no pude. Me quedé con ella hasta que llegó ayuda. Poco después, pude escuchar gritos que decían: “¡Despejen el área!” Sabía que venía la policía y estaban limpiando los pasillos a medida que se acercaban a nosotros. Una oficial de policía me ayudó a poner a la mujer en un carrito de compras, y escuché de nuevo la misma pregunta que mi esposo me había hecho hacía unos minutos: “¿Estás lista?” Con esto, estaba diciéndome que corriera al frente de la tienda.

Empujamos el carrito de compras juntos, corriendo lo más rápido posible. Cuando salimos, la mujer lloró al ver a su esposo y gritó su nombre. Mi esposo gritó mi nombre y pude responder. Le dije a la mujer que iría a ver cómo estaba su esposo, después de dejarla con el equipo de emergencias médicas. Corrí hacia el frente y noté que el esposo de la mujer estaba gravemente herido, al igual que las personas que lo rodeaban. Le susurré que su esposa e hijos estaban bien y que su esposa lo amaba mucho. Creo que pudo escucharme. El esposo de la mujer fue la última persona en fallecer, meses después del evento.

Desde agosto del 2019, se han producido otros actos de violencia. Cuando me enteré del incidente en Uvalde, Texas, volví a preguntarme si estaba lista. Sí, estoy lista, después de dos años y diez meses. Mi camino a la recuperación me ha impulsado hacia mi nuevo propósito de sanidad, esperanza y honor.

He aprendido:

Sanidad:

  • Al comienzo del proceso de recuperación, es importante que alguien en quien usted confíe le ayude a comunicarse y coordinar las cosas por usted. Informe a su iglesia, trabajo o escuela de sus necesidades. Pregunte si en su lugar de trabajo tienen un Programa de Asistencia al Empleado (EAP) y busque agencias estatales que puedan ayudar, tal y como el Programa de Compensación para Víctimas del Crimen del Fiscal General del Estado de Texas.
  • Salud Mental. Resista el miedo de que la vean como una loca o que digan “está loca”. Confíe en alguien que pueda ayudarle profesionalmente a superar el trauma. Después de varias llamadas telefónicas sin respuesta, finalmente encontré a un terapeuta en mi comunidad que me dio de su tiempo para ayudarme.
  • Permita que sus familiares y amistades cercanas le ayuden. “Déjate querer”. Permíteles estar presentes y disponibles para llorar junto contigo. Habrá días en los que necesitarás ayuda para hacer mandados o para recibir comida reconfortante. Para mí, fue sopita de arroz, frijoles y una quesadilla.
  • Compañeros/as de la comunidad y del trabajo o escuela. Estas personas me enviaron mensajes de texto, correos electrónicos y tarjetas de aliento durante las primeras semanas. A medida que me fortalecía, pude abrirlos y leerlos y me sentí más animada.
  • Redes sociales y medios de comunicación. Tenga cuidado con lo que comparte. Los medios de comunicación solo buscan promover una narrativa. La familia y amistades deben recordar el respetar el proceso de duelo de la persona.
  • Fe y Meditación. Encontré una aplicación llamada Abide (Permanecer); me cambió la vida. Uso esta aplicación a diario. Pude conectar la oración y la meditación mientras aprendía a respirar más conscientemente. Este tiempo con Dios es un lugar de descanso, y siento su presencia en donde puedo centrarme, escuchar su voz y encontrar paz. “Dios bendice a quienes aman su palabra y alegres la estudian día y noche. Son como árboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hacen les sale bien!” (Salmo 1:2-3 TLA).
  • Llevar un diario. Comencé a usar mi diario, dibujando, haciendo garabatos y tomando pequeñas notas mientras meditaba. Representa un álbum de imágenes de mis pensamientos, que me permite ver hacia el pasado. Es un registro de mi caminar con los sentimientos oscuros de rendirme y los días brillantes en los que finalmente pude respirar. Me siento orgullosa de ver hacia atrás y ver cuánto he crecido.

Esperanza: 

  • Mi terapeuta me ayudó a ver mi experiencia como algo en una escala del 1 al 10, siendo 10 la muerte. Mi experiencia fue un 9. Desde entonces, uso la frase “no es un 9” para centrarme cuando aumenta mi ansiedad. Sé cómo se siente un 9. Hacer este diálogo interno, “no es un 9”, me recuerda respirar y decirme a mí misma que todo estará bien y que estoy a salvo. Tengo esperanza en un futuro nuevo. Esto me ayuda a poner las cosas en la perspectiva correcta.
  • Atesore el tiempo con sus personas amadas. Dígales cuánto significan para usted. Viva el momento con alegría, sin remordimientos.

Honor: 

  • Mi deseo es honrar a aquellas personas que perdieron la vida, con mis actos de servicio y alentando en su camino a la recuperación a quienes sobrevivieron. Además, honro a las víctimas enseñándoles RCP (Reanimación Cardiopulmonar) y primeros auxilios, brindando así conocimientos y habilidades útiles en una emergencia.

Después de que los medios de comunicación pasen a su siguiente historia, las familias hayan enterrado a sus personas amadas y la comunidad vuelva a la normalidad, no se olvide de quienes sobrevivieron. Estas personas se quedan con su propio camino a la recuperación. Hago un llamado a líderes de la comunidad para que aboguen por servicios de salud mental accesibles, revisiones de seguimiento sobre el bienestar de estas personas y la oferta de soluciones identificables para quienes sobrevivieron. También animo a sobrevivientes a compartir lo que hemos aprendido para así modelar un camino a la sanidad.

Honremos a aquellas personas que perdieron la vida viviendo lo mejor posible cada día. ¿Estás lista? 

Claudia Cano es amiga del CLLI y escritora invitada para el blog de este mes. Claudia Cano es directora ejecutiva de Focusing to Learn LLC, una empresa nacional de educación y capacitación que brinda servicios de consultoría de liderazgo y desarrollo profesional. Tiene una Maestría en Educación con énfasis en Currículo e Instrucción. Claudia ha desempeñado varios roles de liderazgo a lo largo de su carrera, incluida la de profesora adjunta en El Paso Community College y Directora Nacional de Capacitación con uno de los mayores beneficiarios contratados por la Oficina de Reasentamiento de Refugiados para Niños No Acompañados.

PRIMAVERA: Afirmación de la Palabra de Dios

Por: Becky Klein

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“Goteará como la lluvia mi enseñanza; Destilará como el rocío mi razonamiento;

Como la llovizna sobre la grama, Y como las gotas sobre la hierba” (Deuteronomio 32:2 RVR).

La primavera está llena de simbolismo y significado para todas las personas que siguen a Dios y sus enseñanzas. Los meses de primavera son de transición y transformación. Durante esta temporada comenzamos a pasar de las frías garras del invierno al cálido abrazo del verano. Los días pasan de ser mayormente oscuros a predominantemente claros.

A lo largo de los meses de primavera, detectamos con cada uno de nuestros cinco sentidos los muchos cambios que marcan el comienzo de la nueva estación. Podemos ver el crecimiento verde resaltando en la tierra marrón, fría y húmeda. Podemos escuchar el canto de los pájaros como una orquesta sinfónica que se prepara para un concierto. Podemos sentir el clima cálido y húmedo humectando nuestra piel. Podemos oler el rocío limpio sobre la hierba y la lluvia en el aire, y podemos degustar los deliciosos sabores de los alimentos de temporada como los guisantes, las piñas y las fresas.

Y para algunos de nosotros, nuestro estado de ánimo se eleva desde las profundidades de la depresión hasta las alturas del amor y la alegría. Salimos de nuestro aislamiento interior para disfrutar de la luz y actividad de la comunidad. A medida que florecen las flores y nacen los animales, recordamos la inocencia, la belleza y la nueva vida que nos rodea. La primavera nos está diciendo que llenemos nuestros días de entusiasmo por la vida y dejemos atrás las viejas partes muertas de nuestra existencia. ¡La primavera llegó!

No solo experimentamos la primavera a través de nuestros sentidos, sino que también practicamos rituales y tradiciones que celebran el renacimiento, el rejuvenecimiento, la libertad y la redención. Por ejemplo, la Pascua y el Pésaj son dos tradiciones que la gente cristiana y judía, respectivamente, celebran durante los meses de transformación de la primavera.

Para mucha gente cristiana, la Pascua es incluso más importante que la Navidad. Esto es porque la Pascua celebra el propósito de Jesús al venir a la tierra y su transformación de muerte a vida por medio de su resurrección.

¿Alguna vez te has preguntado por qué en algunas sociedades el huevo es el símbolo sentinela de la Pascua? De acuerdo a The Easter Book (El Libro de la Pascua) de Francis X. Weiser, S.J., “[e]l origen del huevo de Pascua se basa en la tradición de la fertilidad de las razas indoeuropeas. Para nuestros antepasados ​​precristianos, era un evento muy sorprendente ver emerger una criatura nueva y viva de un objeto aparentemente muerto. El huevo se convirtió para ellos en un símbolo de la primavera. Hace mucho tiempo en Persia, la gente solía regalarse huevos en el equinoccio de primavera, que para ellos también marcaba el comienzo de un nuevo año”.

La gente judía celebra el Pésaj cada primavera (generalmente en marzo o abril), para recordar de una manera sagrada el éxodo del pueblo israelita de Egipto, y la tiranía que sufrieron bajo el faraón. El Séder de Pésaj es una fiesta ritual que marca el comienzo de la festividad de Pésaj. Como parte del plato de la cena de Séder, el huevo tiene un papel importante. Si bien el huevo recuerda el luto por la pérdida del Templo Sagrado judío, también es un símbolo de nacimiento, que es un tema clave durante el Pésaj. Es a través de la esclavitud de la gente israelita en Egipto y su posterior redención, que nació la nación de Israel.

Al anticipar con emoción el seguir disfrutando de la temporada de primavera, demos gracias por todos los símbolos y rituales de la temporada que nos recuerdan las promesas de Dios de un futuro de libertad y esperanza. Ya sean las hojas verdes que brotan de los árboles, la cálida brisa que sopla a través de tu cabello o el huevo en tu refrigerador, estos símbolos son un testimonio de las promesas de Dios de novedad, revitalización y liberación de nuestros corazones y mentes.

“La gente esperaba que yo hablara, tal como se espera que llegue la lluvia. Abrían su boca como lluvia de primavera”(Job 29:23 PDT).

Becky Klein, MANSS, Abogada, directora de Klein Energy, LLC., una empresa de consultoría de energia con sede en Austin, Texas. Es miembro de la facultad de CLLI y anteriormente formo parte de junta directiva de CLLI. Juris Doctor de la Facultad de Derecho de St. Mary, San Antonio, TX. Maestría en Estudios de Seguridad Nacional de la Universidad de Georgetown, Licenciatura en Biología Humana de la Universidad de Stanford, Stanford, CA.

¿Porque buscas aquí?

Por: Margarita García

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En el pequeño pueblo donde crecí, había un hombre con problemas mentales que era muy querido por la comunidad. Caminaba por las calles del barrio vendiendo bocadillos. Gritaba en voz alta: “¡Se venden bocadillos, papas fritas, dulces, palomitas de maíz, se venden bocadillos!” Entonces, durante nuestra niñez, cada vez que lo oíamos gritar afuera, pedíamos dinero a nuestro papá y mamá y salíamos corriendo a comprarle un bocadillo. 

Cuentan la historia, de que un día, perdió algo de dinero. Se estaba haciendo tarde y estaba oscuro, y le costaba ver. Así que se fue a una zona del barrio donde había más luz para buscar su dinero. Puedes imaginar a dónde voy con esta historia. Alguien que lo conocía le preguntó qué estaba haciendo. Él respondió que estaba buscando su dinero. La persona luego preguntó: “¿dónde lo perdiste?” Él respondió: “Bueno, lo perdí en la calle [señalando un lugar diferente] pero está demasiado oscuro para ver allí, así que vine a buscarlo aquí donde está iluminado”. ¡Por supuesto que nunca lo encontró! Aunque estaba iluminado, estaba buscando en el lugar equivocado.

En Lucas 24:1-9, las mujeres juntaron las especias que prepararon y fueron a la tumba donde él Señor había sido llevado. Jesús había sido crucificado. Querían ungirlo y honrarlo con sus perfumes preciosos, como era la costumbre. Pero la Biblia dice que cuando llegaron a la tumba, ésta estaba vacía. Lo buscaron, pero no encontraron el cuerpo. La Biblia dice que no sabían qué hacer, estaban confundidas y no podían entender lo que había sucedido. Habían caminado con él y se habían sentado en la misma mesa; escucharon sus enseñanzas y fueron testigas de muchos milagros. Y ahora extrañaban a su Señor.

Luego la historia continúa, y dice que dos hombres aparecen y les hacen una pregunta: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?” En otras palabras, “¿Por qué están buscando aquí?” Si los hombres fueran de Texas, habría sonado algo así: “Hermanitas, Dios les bendiga pero están buscando en el lugar equivocado.”

Las mujeres ya estaban pasando un mal momento, se sentían muy confundidas cuando no encontraron el cuerpo de Jesús. Estaban de duelo por su pérdida, y ahora escuchan una voz y están aterrorizadas. Puedo imaginar sus emociones brincando por todos lados. Me pregunto qué pensamientos pasaron por sus cabezas, justo en este momento cuando inclinan sus rostros hacia 

el suelo. Si fuera yo, probablemente estaría pensando, “hasta aquí llegué. No vivo para contarlo. Se acabó. Debí haberme quedado en casa”. 

A veces como líderes, cuando pasamos por momentos difíciles, las circunstancias pueden empañar nuestra visión espiritual. Perdemos la esperanza. Afecta la capacidad de pensar con claridad, altera nuestra memoria y nos hace perder el enfoque, tanto que buscamos lo que necesitamos en los lugares equivocados.

Pero en el versículo 6, los hombres continúan diciendo: “Recuerden lo que les dijo.” En ese preciso momento, las mujeres necesitaban recordar las palabras que Jesús les dijo cuando estaba con ellas. Necesitaban recordar lo que Él dijo durante los buenos tiempos para poder soportar los tiempos difíciles. ¿Qué palabras de esperanza te ha dicho Dios? ¿Qué te está diciendo? Es en esas palabras donde puedes encontrar respuestas como líder. Toda la fuerza, la guía y la sabiduría que necesitamos para seguir adelante y hacer la voluntad de Dios, se encuentran en las palabras de Dios y las promesas que nos da.

Jesús había sido crucificado y puesto en una tumba, pero no había terminado como muchos podrían haber pensado. El versículo 8, dice que las mujeres recordaron lo que él había dicho, que resucitaría, y salieron corriendo de la tumba vacía. 

¡Líder cristiano corre! No mores en una tumba vacía. No hay vida en una tumba. Si Jesús no está allí, tampoco hay nada para ti en ese lugar. Como líder cristiano, el enemigo intentará llevarte de vuelta a una tumba vacía, lo que sea que eso signifique para ti; él encontrará maneras de hacerte morar en lugares como tu pasado y usarlo como una herramienta para hacerte olvidar las palabras de Jesús cuando te llamó al liderazgo. ¡Pero debes salir corriendo! Debes recordar lo que te dijo e ir a contárselo a las demás personas. 

Jesús te ha hablado y quiere hablar a través de ti. Él te llamó al liderazgo con la intención de anunciar el evangelio; para ir a decirles a las demás personas que Él vive. Debes hablar de esperanza cuando parece que no hay esperanza. La Biblia dice que sus misericordias son nuevas cada mañana y continuamente nos da una nueva visión para salir y hacer su voluntad tal como lo planeó desde el principio. No busques en los lugares equivocados, tienes su palabra, sus promesas y afirmación, tienes lo que necesitas.

Como líder cristiana, disfruto absolutamente el ministerio. Me da vida. Para algunas personas puede ser abrumador, para mí es sanador. Mi parte favorita de servir es encontrarme haciendo lo que Dios me llamó a hacer. Sí, al final de la mayoría de los días me acuesto muy cansada, pero me levanto a la mañana siguiente y lo hago todo de nuevo porque ahí es donde encuentro a Jesús. Sin embargo, hay momentos en los que tengo que parar y hacerme un auto-chequeo. Tengo que volver a centrarme en Él y en su propósito para mi llamado. ¡Tengo que salir de la tumba vacía de ajetreo, distracción, dolor y miedo, tal como lo hicieron las mujeres, para poder seguir anunciando que Jesús está vivo y que fue a preparar un lugar para que estemos con él por la eternidad!

Así que ¡adelante, sal corriendo y dile a las demás personas a través del servicio y amor que Él vive y que regresará de nuevo!

Margarita García, M.Ed. Coordinadora bilingüe de Kaufman ISD. Ex maestra de primaria, trabaja con maestros y estudiantes bilingües en todo el distrito apoyando la instrucción efectiva de alfabetización en un entorno bilingüe y promoviendo la participación de los padres en la educación a través de programas familiares. Coordinadora del Instituto Cristiano de Liderazgo de Latinas (CLLI) Este de Texas. Maestría en Educación, Universidad Bautista de Dallas, Dallas, TX. Licenciatura en Estudios Bíblicos y Teológicos, Universidad Bautista de las Américas, San Antonio, TX. Casado con cuatro hijos. Margarita actualmente reside en Kaufman, TX y sirve junto con su esposo pastoreando CLife Church Kaufman en Español.

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